En Andalucía, la Ley 39/2015 ha supuesto una importante transformación en el procedimiento administrativo local, estableciendo nuevas normas y procedimientos para la gestión de los asuntos públicos. Esta reforma legislativa ha generado importantes cambios en la forma en que se desarrollan los trámites administrativos a nivel local, afectando a la organización y funcionamiento de las entidades locales. En este artículo, se analizarán las principales novedades introducidas por la Ley 39/2015 en el procedimiento administrativo local en Andalucía, así como su impacto en la gestión y resolución de los asuntos públicos en el ámbito local.
Reseña de la Ley 39/2015 de procedimiento administrativo común.
La Ley 39/2015 de procedimiento administrativo común establece las normas básicas que deben seguir las administraciones públicas en su actuación y relación con los ciudadanos en el ámbito de la gestión administrativa, garantizando la transparencia, eficacia y eficiencia en la misma.
Entre las principales novedades que introduce esta ley destacan la obligatoriedad de utilizar medios electrónicos en las comunicaciones y notificaciones entre las administraciones y los ciudadanos, la simplificación y agilización de los procedimientos administrativos, la creación de un registro electrónico común y la unificación de los plazos de presentación de documentos.
Además, se establece un régimen jurídico común para los procedimientos administrativos, garantizando la tutela efectiva de los derechos e intereses de los ciudadanos y la eficacia en la ejecución de las resoluciones administrativas. También se regulan los procedimientos especiales, los recursos administrativos y la revisión de oficio.
El procedimiento administrativo local tras la Ley 39/2015.
La Ley 39/2015 de procedimiento administrativo común afecta directamente a los procedimientos administrativos locales, estableciendo un marco normativo común para todas las administraciones públicas.
Entre las principales novedades que introduce la ley en el ámbito local, destacan la obligatoriedad de utilizar medios electrónicos en las comunicaciones y notificaciones, la creación de un registro electrónico único y la simplificación y agilización de los procedimientos administrativos.
Además, se establece un plazo máximo de tres meses para resolver los procedimientos y se regulan los recursos administrativos, incluyendo la posibilidad de recurso de alzada y de reposición. También se establece la obligación de la administración local de notificar las resoluciones a los interesados en un plazo máximo de diez días.
Regulación del procedimiento administrativo local.
El procedimiento administrativo local se encuentra regulado en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPACAP). Esta ley establece las normas básicas que regulan la actuación de las administraciones públicas en sus relaciones con los ciudadanos.
En el ámbito local, el procedimiento administrativo se rige por la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local (LRBRL). Esta ley establece las competencias de los municipios y las provincias en el ámbito local, así como las normas básicas que regulan el funcionamiento de los entes locales.
La LRBRL establece que los municipios y las provincias deben regirse por una normativa propia en materia de procedimiento administrativo, que debe estar adaptada a la ley estatal. Este conjunto de normas locales se conoce como el Reglamento de Organización y Funcionamiento (ROF) del municipio o la provincia.
El ROF del municipio o provincia establece las normas específicas que regulan el procedimiento administrativo local, adaptando las normas estatales a las particularidades del ente local. Por tanto, el ROF es el documento normativo que regula el procedimiento administrativo local en cada municipio o provincia.
El procedimiento administrativo local tras la Ley 39/2015.
La Ley 39/2015 ha introducido importantes novedades en el procedimiento administrativo local. Una de las principales novedades es el impulso de la administración electrónica, que busca la simplificación y agilización de los procedimientos administrativos.
Además, la ley establece la obligación de que los procedimientos administrativos se tramiten por medios electrónicos en determinados casos, como por ejemplo en las relaciones entre las administraciones públicas o en la realización de trámites por parte de personas jurídicas.
Otra novedad importante es la creación del Registro Electrónico de Apoderamientos (REA), que permite a los ciudadanos otorgar poderes electrónicos a otras personas para actuar en su nombre ante las administraciones públicas.
En cuanto a los plazos de los procedimientos administrativos, la Ley 39/2015 establece plazos máximos para la resolución y notificación de los mismos, con el fin de garantizar una gestión más eficiente y ágil de los mismos.
Si estás interesado en conocer más sobre el procedimiento administrativo local tras la Ley 39/2015, es importante que tengas en cuenta que esta normativa establece una serie de cambios significativos en la gestión de los trámites administrativos a nivel local.
Entre las principales modificaciones que introduce la Ley 39/2015, se encuentran la simplificación de los procedimientos, la implantación de medios electrónicos para la presentación de solicitudes y la eliminación de algunos requisitos previos.
Además, es importante destacar que la Ley 39/2015 también establece la obligatoriedad de notificar todas las actuaciones administrativas a través de medios electrónicos, lo que implica una mayor eficiencia y agilidad en la gestión de los trámites.




